1. Se le presenta de perfil, pasante, andante, parado, corriendo, y ocasionalmente rampante, con astas estriadas y ramosas, enteras, en el supuesto de que éstas fuesen de diferente esmalte que el cuerpo, se denominará ramado de cierto esmalte o color.
Ciervo andante ramado
Ciervo saltante, en una lauda sepulcral expuesta en el absis exterior de la catedral de Viena. Austria. S. XVII